Pros y contras del sol para tu salud... ¡toma nota!

Te resumimos los beneficios y los perjuicios que el astro rey puede ocasionar a tu piel

Estamos en pleno verano, disfrutando de los días más largos del año, con muchas horas de sol que dan a pie intensas jornadas de playa o piscina. Pero aunque un día soleado puede hacer que estemos de mejor humor, lo cierto es que no debemos bajar la guardia frente a los efectos negativos del astro rey. Y es que, ante todo, hay que tener sentido común. Si bien el sol tiene beneficios, algunos de ellos saludables, lo cierto es que son muchos los perjuicios que puede ocasionar en nuestra piel. Por eso, con la ayuda de los Laboratorios Pierre Fabre Dermocosmetique te resumimos algunos de ellos, para que tomes nota y disfrutes de los días de sol, ¡pero con total seguridad!

Beneficios
-Acción antirraquítica. Los rayos UVB estimulan la síntesis de vitamina D, vital para nuestros huesos, pues es indispensable en la absorción intestinal del calcio y en su fijación sobre la matriz ósea. Dos tercios de la vitamina D proceden de la exposición al sol y un tercio de la alimentación. Sin embargo, una exposición de 10 minutos dos veces por semana en una pequeña porción de piel, es suficiente para tener unos niveles sanguíneos adecuados de vitamina D.

-Acción antidepresiva-bienestar. El sol es capaz de activar, a través de la retina, la síntesis de serotonina, neurotransmisor que juega un papel importante en el estado de ánimo. El sol se puede considerar, por lo tanto, como un verdadero antidepresivo natural.

Efectos nocivos del sol

Efectos tempranos
-Quemadura solar o eritema actínico. Es, tal vez, el efecto más conocido e inmediato, una quemadura superficial debida a los UVB. Se manifiesta como una rojez en la piel algunas horas después de la exposición y dura entre 8-24 horas. Desaparece en unos días y, en el proceso, la piel suele descamarse. El tiempo necesario en aparecer el eritema depende del fototipo de piel que presente cada persona. De acuerdo con la clasificación de Fitzpatrick (de I hasta VI), el fototipo es la capacidad de adaptación al sol que tiene cada persona desde que nace, es decir, el conjunto de características que determinan si una piel se broncea o no (pulsa aquí si quieres calcular tu fototipo). Cuanto más baja sea esta capacidad, menos se contrarrestarán los efectos de la radiación solar en la piel.

Efectos tardíos
-Alteraciones pigmentarias: son de más fácil aparición en mujeres embarazadas o en tratamientos con anticonceptivos hormonales, pero también suele afectar a la piel que ha sido sometida a procedimientos dermatológicos, y es más frecuente en mujeres de piel morena que en las de piel clara. Dichas alteraciones se presentan mayoritariamente en el rostro (labio superior, frente, mejillas) y manos.

-Fotodermatosis. Intolerancias al sol que se manifiestan normalmente en forma de erupción. Hay distintos tipos de fotodermatitis, puede darse lucitis (erupciones en la piel), urticaria solar, fotosensibilizaciones o dermatosis desencadenadas o agravadas.

-Inmunosupresión. La radiación UV perturba el sistema inmunitario cuáneo que induce una disminución de la inmunidad cutánea. La foto inmunosupresión reduce la capacidad de defensa respecto a los tumores (fotocarcinogénesis) o antígenos virales.

-Cáncer cutáneo. La luz UV interfiere con los enlaces del ADN (material genético) dañando la molécula. Muchos de estos errores (mutación) son reparados por el propio organismo, pero algunas mutaciones persisten. Su proliferación sin control produce tumores benignos y malignos (cáncer). La fotocarcinogénesis o cáncer de piel se divide en melanoma y no melanoma. En el primero, las células que han acumulado daño solar y han sufrido mutaciones son los melanocitos, y se trata de un cáncer con alta capacidad de metástasis que puede poner en riesgo la vida del paciente. El no melanoma incluye en carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular. Se diferencian entre ellos por el tipo de células que han sufrido alteraciones en su ADN (han mutado), tratándose de células basales o células de la capa espinosa, respectivamente.

-Fotoenvejecimiento. Se debe principalmente a los UVA, con un efecto adicional de los UVB. Afecta a las zonas fotoexpuestas como son cara, cuello, dorso de las manos y antebrazos. Así, el fotoenvejecimiento o envejecimiento extrínseco es debido al daño solar acumulado en las células de la piel, y supone el 90% del envejecimiento cutáneo. Este daño del ADN celular, que se va acumulando en las células debido a la generación de radicales libres, produce disfuncionalidades que son el origen de la destrucción del colágeno, de las arrugas profundas, alteraciones en el tono y asperezas de la piel.

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