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El 'abc' de la limpieza de la piel

¿Qué producto es el mejor en función de cada tipo de piel? ¿Cuál debe de ser la rutina de limpieza? Damos respuesta a tus dudas sobre el cuidado de tu cutis

by hola.com

La limpieza de la piel es el primer paso y el más importante para su cuidado, tal y como nos explica nuestra colaboradora Meritxell Martí. Y es que no hay duda de que para presumir de una piel sana, hay que partir de una piel limpia. Vamos a intentar resumirte, de manera clara y sencilla, las claves sobre la limpieza de tu cutis. ¡Apunta!

¿Por qué debemos limpiar la piel?
La piel es el órgano que está mas expuesto al exterior y, en consecuencia, su función es la de hacer de barrera frente a los agentes externos.
-Las sustancias externas (del entorno), además de ensuciar la piel, la pueden agredir, lo que va a dar aspecto de piel más envejecida.

-Se debe limpiar por pura higiene. Sobre todo si la piel tiene tendencia a lesiones como el acné o los eczemas deberíamos ser mas estrictos, ya que la suciedad puede infectarlos.

-Es importante la higiene antes de acostarnos, ya que durante la noche es cuando se produce la reparación de la piel, es cuando se repara el ADN , cuando se produce la mayor cantidad de colágeno y cuando la piel se depura. Si nos acostamos con la piel sucia, tanto de agentes polucionantes, como el propio maquillaje o restos de cosméticos que hemos ido aplicando durante el día, éstos van a bloquear la oxigenación de la piel, lo que dificultará el proceso de depuración.

-Al limpiar la piel, permitimos que los productos que apliquemos posteriormente sean más efectivos, no funcionará igual un cosmético encima de una capa de suciedad que directamente en la piel.

-Es imprescindible limpiar la piel para disminuir el tamaño del poro, ya que éste se dilata por el exceso de grasa, por las células muertas y por la suciedad externa, en la que se incluyen tanto cosméticos, maquillaje como polvo externo. El poro también se hace mayor cuando la piel está deshidratada, es como si quisiera absorber el agua del exterior y cuando se disminuye la producción de colágeno, como ocurre también con el paso del tiempo.

-Una piel sucia va a sudar mucho más y esto va a provocar la deshidratación de la piel. Es por ello que algunas veces cuando nos acostamos con la cara sucia o maquillada, al día siguiente se siente mucho más seca y deshidratada.

-Por la mañana es importante también lavarse la cara, pues mientras dormimos, sobre todo en las pieles grasas, se produce más cantidad de lípidos, que necesitaremos retirar. Además, con la renovación natural de la piel que ha ocurrido por la noche, hay mayor numero de células muertas que debemos eliminar con la limpieza de la mañana.

¿Cuándo debemos limpiar la piel?

-Deberíamos limpiar la piel por la noche antes de acostarnos y por la mañana al levantarnos de forma rutinaria.

-También en el caso de que hayamos hemos hecho ejercicio y hayamos sudado.

-Después de haber estado en un entorno con mucha polución o polvo también debemos limpiar la piel.

-Antes de cualquier tratamiento específico de belleza incluyendo los maquillajes también se debe limpiar la piel.

¿Cómo debemos limpiar la piel?
Debemos limpiar la piel de forma diferente dependiendo de su tipo, en el que influye la edad, la delgadez de la piel, su fragilidad o sensibilidad y el aporte de lípidos naturales que tenga.

Cualquiera que sea el tipo de piel, lo deberíamos limpiar mañana y noche y todas las otras veces que indicaba Meritxell Martí en la pregunta anterior. Sin embargo, deberíamos tener en cuenta el tipo de piel la cantidad de lípidos que segrega o lo agredida que esté normalmente esta piel al hacerlo.
Está claro que si una piel tiene el poro mucho más cerrado, la suciedad es mucho más superficial y por ello mucho mas fácil de arrastrar con un producto más suave.

Sin embargo, en una piel que es grasa, los mismos lípidos formaran una película con la suciedad, por lo que costará mucho más arrastrarla y en ese momento precisamos un producto o un método mucho mas astringente y eficaz.

1. El primer paso para la limpieza de la piel en todos los tipos es eliminar el maquillaje de los ojos (si no los maquillamos, evidentemente lo podemos saltar). Aconsejo hacerlo con un producto específico para ello, con un algodón, primero eliminar la máscara de pestañas, ésta debe eliminarse dependiendo de la máscara usada, pero en general con un algodón con cuidado de abajo hacia arriba no frotando las pestañas. Una vez eliminada, con un algodón y de forma circular, hasta arrastrarlo hacia el final del ojo, hacerlo varias veces hasta que no quede rastro de maquillaje.

2. Piel seca. Aunque la debemos limpiar igualmente, por la noche es el momento que se debe limpiar más en profundidad y se puede usar un producto que se aclare con agua . Por la mañana, los lípidos segregados durante la noche son muy preciados y protegerán la piel, por lo que es preferible limpiarla de forma suave, sin necesidad de aclarar con agua. El agua micelar para las pieles sensibles y secas es un buen producto.

En este grupo de piel podemos incluir la piel atópica, que es muy carente de lípidos naturales y la piel con eczemas, que se irritará con facilidad. Siempre se debe aplicar el agua micelar con un algodón y no con un pañuelo de papel.

El poro de esta piel está muy cerrado y se irrita con facilidad, por lo que debemos ser muy cuidadosos y no agredirla, hacerlo de forma suave, con el algodón a trazos continuos de dentro hacia fuera.

3. Piel mixta o normal. La piel mixta permite utilizar productos que se aclaren con agua, aunque no necesitamos que sean muy astringentes, ya que esta piel está normalizada, no debemos romper el propio equilibrio de la misma. Si usáramos un producto muy astringente, podríamos provocar un aumento de grasa e irritación de la piel en las zonas más secas. Sin embargo, si usamos un producto muy suave, demasiado, no conseguiremos limpiar la piel correctamente.
Es por ello que lo ideal es una espuma de limpieza que se emulsione con agua, masajear en forma circular y aclarar posteriormente en agua.

Si notamos la piel más seca de forma puntual algún día, es preferible por la mañana alternar también puntualmente con un agua micelar para pieles normales.

4. Piel grasa. Es la que necesita más limpieza. Si no lo hacemos profundamente, ésta se va engrosando y apagando el tono, es fundamental lavarse la cara tantas veces como sea necesario y siempre con un jabón o gel limpiador para piel grasa, aclarándola con mucha agua posteriormente.
Deberíamos aplicar el jabón mezclado con agua y de forma circular hasta que salga espuma, repetir la operación dos veces y aclarar abundantemente. Si la piel es acnéica es preferible procurar hacerlo sin que las lesiones del acné se rompan para evitar que se reinfecten.

¿Qué productos deberíamos usar para una buena higiene de la piel?
Los productos de limpieza que usamos han de ser adecuados según el tipo de piel y el momento de su uso.

-Leche desmaquillante o de limpieza y tónico. Estos productos no se eliminan con agua. Son lociones con un alto contenido en agua y con acabado exterior acuoso para que no dé sensación de grasa en la piel. Llevan en su composición calmantes, hidratantes y nutrientes para mantener la piel hidratada y que sean lo más suaves posibles con el manto lipídico natural de la piel seca, que es muy fino. Generalmente es necesario usar un tónico para eliminar los restos de esta loción y que la piel se note limpia y fresca.

Se aplica con un pañuelo de papel por toda la cara, se masajea y se elimina con un pañuelo de papel limpio de nuevo arrastrando la suciedad que se ha unido a la loción. Algunos pueden llevar un alto contenido en aceites o ser en sí aceites, al masajear con la suciedad de la piel se emulsiona, por lo que al arrastrar la eliminamos.

Estas son las idóneas para pieles secas, sensibles o con problemas, incluso pueden ser útiles para la piel del bebé.

-Agua micelar. Tal y como el mismo nombre indica, son aguas con micelas. Éstas tienen dos polos y capacidad de atraer la grasa sobrante de la piel y las sustancias externas a ella (la suciedad) , en su composición dependiendo para que tipo de piel esté ideada llevará uno u otro componente. Tienen un PH fisiológico y no contienen jabones o tensioactivos agresivos con la piel, son muy suaves.

Las micelas o partículas en suspensión son las encargadas de limpiar la piel, y como son muy respetuosas con la epidermis, se pueden usar en pieles muy secas o con problemas, antes y después de un tratamiento médico.

Se puede usar como desmaquillante como primer paso en la limpieza de pieles mixtas y grasas. Es importante aplicarlas con un algodón, masajear en forma de círculo y repetir la operación cambiando el algodón las veces que sea necesario. Como contienen mucha agua en sí mismas, no es necesario aclararlas.

-Espuma de limpieza con aclarado en agua. La espuma de limpiezaes el producto que debe aclararse en agua. Sin embargo, por su composición, es necesaria muy poca cantidad y es mucho más suave que un jabón o un gel de limpieza, que formará la espuma una vez entra en contacto con el agua.

De hecho, algunas espumas de limpieza son suaves como el agua micelar. Sin embargo, estas deben aclararse con agua. Las aconsejo como alternativa entre el agua micelar y el gel de limpieza. “Personalmente es el producto de limpieza que más me gusta”, explica Meritxell Martí.

-Gel o jabón de limpieza. Es el limpiador más potente que tenemos y es el que va a limpiar en más profundidad. Es el producto necesario cuando la piel es grasa, el poro está dilatado o cuando hay problemas de acné.

Hemos de tener en cuenta que no todos los jabones son iguales, algunos son más agresivos que otros y esto no tiene nada que ver con que sean naturales o no. Por ejemplo, un jabón de glicerina puede ser muy natural, pero si lleva un alto contenido en hidróxido sódico o potásico será muy astrigente y puede llegar a ser hasta demasiado agresivo con la piel. Lo ideal es cuando contienen además agentes hidratantes. como algún aceite, o componentes como la avena, que compensará su fuerza. Cuando a estos jabones se les ha tamponado el PH o disminuido el mismo suelen ser bastante más líquidos.

En el acné, estos jabones además pueden contener antisépticos y antiinflamatorios, muchos de ellos contienen triclosan o aceite del árbol de té, que tiene propiedades naturales antisépticas. Si el PH es muy ácido, además tendrá acción exfoliante.

Estos se usan mezclando con agua, emulsionando hasta formar la espuma, acabar masajeando de nuevo formando círculos y aclarando abundantemente con agua .

-Syndet. Estos limpiadores se eliminan con agua , hacen espuma pero sin embargo no llevan detergentes, son los jabones en los que en lugar de jabón natural llevan otros sintéticos que no agreden la piel, son muy suaves con el manto lipídico de la piel.

Estos tienen un PH parecido al fisiológico, por lo que son muy compatibles con nuestra piel. Los solemos aconsejar en pieles con problemas como atópicas, o eczematicas que necesitan limpiar más en profundidad y en los que se precisa el arrastre del agua para su correcta higiene. Los suelo aconsejar más como limpiadores corporales que faciales.

-Toallitas desmaquillantes. Son fantásticas para limpiar la piel, pero solo a modo de urgencia y no como rutina diaria, ya que no pueden limpiar en profundidad. Estas toallitas están impregnadas de leche limpiadora o de loción micelar que, al contacto con la piel, actúa arrastrando la suciedad, pero no podrá emulsionar como un producto aplicado directamente en la piel.

Dependiendo de las marcas contienen activos más o menos astringentes para la piel e incluso algunas son exfoliantes. Son buena opción si vamos de viaje, o si deseamos usarlas como primer paso para desmaquillar, incluso los ojos, pero posteriormente es preferible usar otro método de limpieza más profundo.

-Loción para desmaquillar ojos. Para una correcta higiene de la piel si llevamos los ojos maquillados, lo más adecuado es eliminar este maquillaje con estas lociones específicas. Dependiendo del tipo de maquillaje, sobre todo si es resistente al agua, necesitará que contenga más componentes grasos, como puede ser un aceite o si es más suave, la loción puede ser más acuosa.

Algunos desmaquillantes para ojos son bifásicos, y con ellos se elimina más fácilmente el maquillaje. Pueden contener azuleno o manzanilla para calmar y no irritar los ojos si entrara por descuido dentro. Se deben usar con un algodón y no con un pañuelo de papel.

¿Y los cepillos de limpieza?
Últimamente todas o casi todas las marcas tienen un cepillo de limpieza, dependiendo de cada uno será más o menos potente o las cerdas del mismo más o menos suaves. Es imprescindible seguir unas pautas para que este sea eficaz:

-Lo debemos mantener limpio, después de cada uso hay que aclararlo y dejarlo secar al aire.

-Preferiblemente no compartirlo, si es de uso personal es lo ideal, de otro modo debemos ser muy estrictos en su limpieza, ya que siempre puede quedar algún pequeño resto. Lo consideraría como el cepillo de dientes.

-Se debe usar sin apretar mucho, los cepillos tienen ya una potencia justa para que sea eficaz su limpieza y por ello no es necesario presionar. Con ello solo lograremos limpiar peor y estropearlo antes.

-Se debe usar el tiempo que está programado, un abuso del tiempo puede agredir la piel.

-Usar las cerdas adecuadas para cada tipo de piel.

-Si se usa muy a menudo, debería ser muy suave. Si lo usamos demasiado a menudo es como si exfoliáramos diariamente la piel y si es demasiado intenso, puede provocar una resistencia de la piel , y se volverá más recia, como si actuara defendiéndose. Por lo que es preferible hacerlo en la justa medida, yo prefiero usarlo a días alternos.

-Usarlos con la piel húmeda y se puede usar también productos de limpieza que posteriormente aclararemos.

¿Qué errores cometemos?
Algunos de los errores que debemos procurar evitar para mantener la piel limpia, que se verá siempre más joven y luminosa.

-No limpiarse las manos antes de limpiarse la cara.

-No eliminar el maquillaje antes de lavarse la piel.

-Sobreexfoliar la piel, demasiado va a agredir la piel.

-Usar agua muy caliente, va a eliminar demasiado la capa de lípidos naturales y se va a secar mas fácilmente.

-No aclarar bien la piel, los restos de jabón o desmaquillante suponen de nuevo suciedad en la piel.

-Arrastrar el resto de maquillaje con la toalla, no se limpiará bien, la toalla quedará sucia y la piel puede agredirse.

-No lavarse la piel mañana y noche.

-Usar el producto inadecuado.

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