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Por qué es importante que anclemos los muebles a la pared cuando tenemos un bebé en casa

Los accidentes por vuelco de muebles y televisores se han multiplicado en los últimos años y pueden afectar a los 'peques' a medida que van ganando independencia (y ganas de descubrir el mundo)

En junio del año pasado, Ikea retiró del mercado en Estados Unidos y Canadá 29 millones de unidades de la cómoda Malm, una línea muy popular de muebles dentro de la cadena sueca (más de la mitad de cómodas de Ikea en todo el mundo pertence a esta gama), que también incluye camas y mesillas, después de que en el plazo de 24 meses muriesen tres bebés de menos de dos años al volcar el mueble por no estar correctamente anclado a la pared. Meses antes, la empresa ya había lanzado varias alertas, especificando la importancia de sujetar dichos muebles e incluso enviando el dispositivo necesario a quienes no lo habían instalado con anterioridad.

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A pesar de todo, la cómoda se acabo retirando de forma local en estos dos países, para evitar uno de los accidentes más comunes en niños en ese tramo de edad: que se vuelquen los muebles sobre los bebés al intentar escalarlos. Las cómodas de Ikea han vuelto a ser noticia en estas semanas porque en el mes de diciembre la multinacional llegó a un acuerdo de 48 millones de euros con las tres familias que sufrieron esta dolorosa pérdida.

En España, donde no se ha dado ningún accidente de este tipo, se sigue comercializando esta gama de muebles, eso sí, después de que la compañía intensificase sus campañas de concienciación sobre la seguridad en el hogar, ofreciendo kits de seguridad adicionales para los padres que los necesiten. Aunque Ikea haya sido la cara visible de este terrible accidente doméstico (millones de hogares en todo el mundo cuentan con muebles de la multinacional, más que ninguna otra marca), lo cierto es que el peligro de que los muebles vuelquen es más común de lo que parece. Según la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de Estados Unidos, encargada del seguimiento de estos accidentes, los accidentes por vuelco se registran en los servicios de urgencias cada 24 minutos. El más común: las televisiones de plasma, más ligeras y con peanas más intestables que las 'teles' de antes, y que pueden resultar especialmente peligrosas para los 'peques' si no están ancladas o colgadas de la pared.

En la mayoría de casos, los accidentes por vuelco de mueblos están incentivados por la curiosidad de los más 'peques': abren y cierran cajones, trepan, se suben a banquetas y sillas, cogen el mando a distancia porque les llama la atención (y además nos ven a los mayores manejarlo a menudo), y en el caso de las cómodas, pueden incluso intentar escalar los muebles si la disposición se asemeja a la de una escalera. Si el mueble es poco estable, no tiene las patas anchas o no dispone de peso suficiente en la base, amén de no estar anclado a la pared, las posibilidades de que vuelque y dañe al pequeño aumentan a medida que los niños van ganando independencia.

Lo más recomendable: anclar siempre los muebles con riesgo de vuelco, como cómodas o estanterías, en cuanto el recién nacido comience a ganar algo de autonomía o incluso antes. También es importante anclar la televisión o colgarla, si ésta lo permite, de forma que sea imposible moverla sin querer, o que vuelque sin nos tropezamos con el mueble en el que está dispuesta.

Igualmente, es necesario acordarse de almacenar cosas pesadas en los cajones más cercanos al suelo en lugar de los superiores, para que los muebles no pierdan estabilidad, y asegurar el cierre de los mismos para que los 'peques' no puedan abrirlos y escalar por ellos, retirando de la zona superior todo aquello que pueda llamar su atención y que intenten alcanzar con sus manitas. Busca muebles estables para la habitación del bebé, que ya traigan cierres de seguridad y ganchos incorporados, y protege otras áreas propensas a los accidentes baby con dispositivos específicos, como los refuerzos de las esquinas, los topes en puertas y en ventanas correderas, los enrrolla cuerdas para las cortinas o los ganchos para mantener armarios y cajones cerrados.

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