novias-lax-01t

Así son las fotos de boda de los 'millennial', según el mejor fotógrafo de bodas del mundo

Hablamos sobre el estatus de la nueva fotografía de boda con Víctor Lax, el fotógrafo español que acaba de hacerse con el título de mejor fotógrafo de bodas del mundo según el directorio internacional 'Fearless Photographers'

Si echas un vistazo a las redes sociales, con sólo navegar a través de un par de hashtags y tablones de fotos relacionados con el mundo wedding nos damos cuenta de cómo han cambiado las tendencias en fotografía de boda en los últimos diez años, y por extensión todo lo relacionado con la imagen. Los novios millennial nos casamos de manera distinta a la de antes, prestamos atención a lo que se lleva, seguimos al minuto las nuevas ideas y tendencias en bodas, invertimos tiempo y dinero en diseñar un evento personalizado y que no se parezca al de nadie más. No hay dos bodas iguales, ni en el papel ni desde luego en la realidad.

VER GALERÍA

©Víctor Lax

Coincidiendo con este maremagnum de tendencias, que cada año se vuelve más voluminoso y versátil, se celebra estos días Photo Forum Barcelona, una cita que reunirá durante tres jornadas a los mejores fotógrafos y videógrafos de boda del mundo, y donde Instagrammers, fotógrafos de moda y gurús de la imagen darán charlas ante más de 5.000 personas, con el objetivo de deshacerse para siempre el concepto caduco de la fotografía y vídeo de boda, y analizar la revolución que ha sufrido el sector en los últimos años gracias a los artistas que hoy en día trabajan en él. Uno de ellos, que también se dejará caer por Photo Forum, es el español Víctor Lax, un destination wedding photographer original de Zaragoza, recientemente proclamado mejor fotógrafo de bodas del mundo por el directorio de fotógrafos de boda internacional Fearless Photographers.

"La fotografía de bodas actual es el mejor testigo fotográfico de la sociedad", explica Víctor al preguntarle por el eje de su charla en Barcelona sobre el solape que se produce entre la fotografía social y la fotografía de bodas. "Los fotógrafos de bodas somos algo más que simples fotógrafos de bodas; somos testigos directos y estamos documentando una pequeña parte en la historia de la sociedad actual. Cómo somos, cómo disfrutamos, con quién y por qué nos emocionamos, cuáles son nuestros valores. Tenemos una gran responsabilidad".

VER GALERÍA

©Víctor Lax

El mundo en el que nos movemos hoy, además, está dominado por la imagen. En las redes sociales pero también en la manera en que nos comunicamos y los mensajes que nos rodeas, tienen un fuerte componente fotográfico y de vídeo, hasta el punto que incluso las redes sociales más potentes suelen 'engancharnos' a través de instantáneas o microvídeos más que palabras. "Fotitos hay muchas, estamos rodeados de ellas, las vemos diriamente y pronto tienen fecha de caducidad. Las fotitos son como los pañuelos de papel, pronto acaban en la papelera y olvidados. Las fotografías, las buenas fotografías, van a acompañarmos toda la vida, son atemporales y siempre van a trasmitirnos experiencias y emociones especiales para nosotros". ¿Qué disitngue entonces una buena fotografía de cualquier otra, mala o regular? "Juzgar una buena imagen con los parámetros clásicos de luz o composición es algo arriesgado y no del todo acertado. Una buena imagen debe contar una historia y teletransportarnos al momento de lo sucedido, a la vez que ejerce un chute de adrealina a nuestra imaginación".

¿Cómo podemos fiarnos del trabajo de un fotógrafo?

"Somos fotógrafos sociales, y por lo tanto debemos ser seres sociales y en cierta forma debemos tener un sexto sentido para saber cómo movernos y saber entender qué es lo importante para la pareja", explica Víctor. "Existen varios momentos en una boda que me encanta fotografiar. Uno de ellos son los preparativos de la novia y otro es la llegada de élla a la ceremonia. Son momentos en los que un conjunto de emociones incontrolables se entrecruzan y muy a menudo consigo grandes momentos de la pareja".

VER GALERÍA

©Víctor Lax

A pesar de los grandes clásicos, como ese momento en que la novia llega a la ceremonia, o el first look en el que la pareja cruza miradas por primera vez, el beso de los recién casados, la salida de la Iglesia, el primer baile... hoy en día nos dejamos llevar mucho por la intución y feeling que nos da el fotógrafo conjuntamente con las recomendaciones boca-oreja y sobre todo por las tendencias en imagen que nos rodean. "La cultura visual ha cambiado. Estamos constantemente bombardeados, no sólo por información sino también por imágenes", puntualiza Víctor. "Las parejas quieren disfrutar, no estar atentas al fotógrafo. Cada vez más, los fotógrafos somos los encargados de documentar todos esos instantes y emociones que rodean a la pareja durante todo el día. Quizás la espontaneidad y momentos verdaderos se están imponiendo a todo lo demás".

"Si yo tuviera que casarme ahora, lo primero en lo que me interesaría es, no sólo conocer personalmente al fotógrafo (no olvidemos que pasamos con la pareja más de diez horas el día de su boda) sino en trabajos reales, bodas reales. Y no sólo ver las diez fotos bonitas de una boda, sino todo el recorrido visual. Ver como se mueve en todos los momentos, desde los preparativos al baile final. Creo que esa es la mejor forma de saber qué tipo de fotógrafo contratamos".

VER GALERÍA

©Víctor Lax

La figura del fotógrafo 'rockstar'

¿Puede un fotógrafo de bodas, que se dedica a recorrer el mundo de enlace en enlace, alcanzar el nivel de influencer? "¿Influencer? ¡Espero que no! Hace tres días comenzó mi temporada 2017 en Santader con una bonita pareja y mi filosofía no se tambaleó ni un centímetro. El premio no altera un ápice mi filosofía, si cabe he apostado todavía más por mi estilo y voy a seguir dando lo mejor de mí y haciendo lo que mejor sé hacer: capturar emociones y contar historias, lo más reales posible, y con mi interpretación particular sobre todo lo que me rodea".

Lo que sí que ha cambiado del año 00 a hoy: la manera en que los propios fotógrafos promocionan su trabajo usando las mismas redes sociales en que los novios buscan inspiración. "Ya no vale con tener una web o un blog y actualizarlo a menudo. En estos momentos Instagram es una red que está pegando muy fuerte y me encanta por que es muy directa de cara a encontrar al cliente final, y tiene un interfaz perfecto para crear una increible galería o portfolio". Lo que no ha cambiado: la emoción de los novios, que es la misma en todas las bodas, sean de donde sean. "Los anillos son anillos en Barcelona, Bergen o Çannakale. Lo que verdaderemente cambia en las bodas internacionales es la propia cultura de cada país y quizás el orden de algunas partes de día. Pero puedo asegurarte que la intensidad de las parejas y emociones son muy similares".

Más sobre: