bikbok

Doce gestos de belleza que creías estar haciendo bien... ¡y son errores!

Hablamos con dos farmacéuticas sobre los fallos que más cometemos en nuestro ritual de cuidado del pelo y de la piel

by hola.com

Tienes una rutina de belleza que intentas cumplir a rajatabla, con hábitos tan importantes y recomendados como utilizar protector solar cada día y desmaquillarse cada noche, pero, ¿te has planteado si todos los pasos que sigues son correctos? Tal vez eres constante y consciente de la importancia de cuidar tu piel y tu cabello, crees que lo estás haciendo de la mejor forma posible... pero puede que no se así. Hay pequeños fallos que pueden estar haciéndole un flaco favor a tu ritual. Por eso, hemos querido hablar con dos farmacéuticas, Esther Sansi y Marta Masi, quienes nos han resumido los que son, para ellas, los errores más habituales que puedes estar cometiendo en tu paso a paso de belleza diario. ¡Toma nota!

1. Usar productos sin haber limpiado previamente tu piel

Ese es uno de los pasos que, tal vez, estás haciendo mal sin saberlo, tal y como nos confirma la farmacéutica Marta Masi. “El error principal que hace mucha gente es usar productos sin haber realizado una limpieza. Solamente el agua no sirve para limpiar la piel, y sin este paso, los productos que vengan después no van a realizar su función por muy buenos  o caros que sean”, explica la experta, que insisten en que lo primero es una limpieza con gel de espuma, leche o agua micelar, en función de tu tipo de cutis o tus gustos. “Aunque no lleves maquillaje hay que lavarla para retirar la polución, metales pesados y suciedad”, nos cuenta Esther Sansi, quien añade que no conviene la cara en la ducha, pues con frecuencia se usa agua caliente y deshidrata la piel. Otro error es reaplicar cremas varias veces al día sin lavarse la cara antes.

2. Confundir desmaquillar con limpieza

Es otra de las cosas que tal vez estás pensando que haces bien y no es así. “Utilizamos productos inadecuados para la limpieza facial, como las toallitas desmaquillantes, útiles y rápidas, pero que eliminan el maquillaje y también la microbiota cutánea. Es una limpieza superficial, no arrastra la suciedad del poro, el limpiador debe ser suave y no agredir la piel, hay que buscar el adecuado para cada tipo de piel”, nos dice Esther Sansi.

3. Descartar el tónico

Piensas que no es necesario incluirlo en tu rutina facial y que se trata de un paso que te puedes saltar. Gran error. Su uso es fundamental para cerrar poros y preparar la piel para el tratamiento posterior, nos cuenta Marta Masi. “Existen tónicos, esencias o aguas en el mercado que van a aportar hidratación y sobre todo aumentar en un 100% la actividad de los productos que vayamos a aplicar”, cuenta.

Lee también: Recomendados por farmacéuticos, los tónicos que deberías incluir en tu rutina

4. Fallar en el orden de aplicación

Es, tal vez, el paso en el que más errores se cometen. ¿Qué has de aplicar antes? Marta Masi nos da un truco infalible: “Una vez que la piel está limpia y seca, el truco para saber cómo incorporar los diferentes productos es fijarse en su densidad: primero irán los productos más fluidos (esencias, sérum, preserum) terminando por los más densos (lociones y cremas) y, por último maquillaje, y factor de protección al final”. Esther Sansi añade que “si vas a aplicar más de un sérum porque prefieres los principios activos separados, siempre debes empezar por el más clarito y aplicar progresivamente hacia color oscuro. Por ejemplo: primero ácido hialurónico y después la Vitamina C. El orden adecuado es limpieza, tónico, sérum, contorno de ojos, crema de tratamiento y factor de protección solar”.

5. No dejar tiempo para que actúe el producto

Aplicas un producto, luego el siguiente, y a la calle. Otro fallo. “Es un error no esperar el tiempo de absorción en los productos del ritual de belleza, es decir entre tónico y sérum, y así progresivamente. La piel tiene que absorberlos (1 minuto). Antes de aplicar el siguiente paso debe estar seca la cara”, cuenta Esther Sansi.  “Un error común cuando la gente utiliza retinol, ácido glicélico u otros ácidos o AHAs, es no dejar un tiempo de acción. Se usan siempre con la piel limpia y seca y hay que esperar media hora al menos para continuar con otras cremas si se desea, ya que estos productos actúan a PH ácidos, si ponemos una crema inmediatamente después, cambiamos el PH y no tendrán ninguna acción”, añade Marta Masi.

6. Usar la crema facial en el contorno de ojos

Para Esther Sansi es un error porque “la crema facial tiene más cantidad de principios activos y su aplicación en esa zona puede provocar bolsas en los ojos, ya que la piel del contorno es muy fina”.

7. Comprar el champú en función de tu pelo

El cuero cabelludo es el gran olvidado a la hora de decantarnos por un champú. “Cuando lo elegimos, la gente solo piensa en el pelo, pero no en el cuero cabelludo. Hay que elegir champús que traten bien el cuero cabelludo y luego el cabello según las necesidades”, nos cuenta Marta Masi. Además, Esther Sansi recomienda no aplicar el champú directamente en el pelo. Lo ideal es ponerlo primero en la palma de las manos y luego ya en raíz, solo en cantidad del tamaño parecido a una almendra.

8. Usar la mascarilla como acondicionador

“Son productos distintos y con diferentes funciones. El acondicionador de uso frecuente suele ayudar a desenredar y dar suavidad. La mascarilla es un tratamiento y requiere un tiempo de exposición mayor. Recomiendo usarla una vez en semana”, cuenta Esther Sansi.

9. No aplicar crema en el cuello y el escote

“Es el primer signo de envejecimiento, donde antes se nota… Puedes aplicar la misma crema que utilices para el rostro, pero acuérdate de extenderla también debajo del mentón”, cuenta Esther Sansi.

10. Usar las cremas solares de cuerpo para el rostro

Por economizar y ganar espacio usas la misma crema solar para tu cuerpo y para tu rostro. “Las de rostro siempre van a llevar unos componentes, ya sean antiarrugas, antimanchas, productores de colágeno, etcétera, que no van a llevar las de cuerpo. Además, van a ser también a lo mejor más fluidas, ya que sobre el rostro vamos a aplicar más cremas o maquillaje”, nos cuenta Marta Masi para quien, eso sí, ante una emergencia no pasa nada si usamos la de cuerpo en el rostro.

11. No exfoliar la piel

“Si no se limpia en profundidad, al menos, 1 vez a la semana, se satura y aparecen granitos… Con la exfoliación eliminas células muertas, evitamos que la piel se ‘asfixie’ y penetran mejor los productos”, cuenta Esther Sansi. Eso sí, la experta insiste en corregir otro paso que tal vez haces: exfoliarse o depilarse el mismo día que se aplica autobronceador es otro error. “Hay que esperar 12h para que se cierre el poro”, cuenta.

12. Utilizar la misma crema de día y de noche

Hay que tener en cuenta, tal y como explica Esther Sansi, que la de día es para proteger y la nocturna para regenerar. “Por lo tanto, si la de día tiene SPF no debe ser usada por la noche”, explica.