Con estos ‘tips’ tus cervezas sabrán (casi) igual que en el bar

Con estos ‘tips’ tus cervezas sabrán (casi) igual que en el bar

Hasta la mejor cerveza que compremos puede quedar 'arruinada' si no la servimos correctamente

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Tras todo este tiempo tan extraño, disfrutar de una cerveza bien fresca entre amigos en nuestro bar favorito era algo que veíamos con excepticismo. Ahora que ya podemos hacerlo -siempre con precaución- le damos mucho más valor que antes y cada trago nos sabe a gloria. Según un estudio realizado a 8.500 personas, de edades comprendidas entre los 18 y los 65 años, y elaborado por 40dB. para Cerveceros de España, la cerveza no entiende ni de clases sociales, ni política, ni de sexos. De hecho, uno de cada ocho adultos en España reconoce consumirla, casi la mitad de manera habitual y de forma moderada y con responsabilidad y eso sin contar toda la cerveza, poca o mucha, que utilizamos a la hora de cocinar, porque sí, la cerveza puede ser una aliada también en tu cocina.

Como cada año, el primer viernes de agosto se celebra el día mundial de la cerveza que es la reina por excelencia de las terrazas españolas y más aún cuando llega el calor del verano. Todos sabemos que ayuda a combatir las altas temperaturas, que es el acompañamiento perfecto para muchas comidas y tapas, motivos por los cuáles nuestro país consume más de 35 millones de hectolitros de esta bebida al año. 

Más: ¿Sabes diferenciar entre una cerveza artesanal y otra industrial?

En España somos muy de cerveza y este refrescante líquido forma parte de nuestra cultura, de nuestros momentos de ocio como recoge este estudio que señala que los cerveceros reconocen que algunos de sus momentos más especiales los han vivido en compañía y con una cerveza en la mano. Esto explica que la familia (71,5%), el tiempo libre (51%) y los amigos (48%) sean los pilares de su vida.

Desde HEINEKEN España, que de esto de cervezas saben, nos recuerdan que el 95% de la cerveza es agua, además, que es una bebida 100% natural, ya que solo emplea ingredientes naturales como los cereales, malteados o no, y lúpulo, que mezclados sabiamente con el agua producen un líquido dulce y amargo a la vez, conocido como mosto cervecero, así los componentes de la levadura transforman los azúcares del mosto en alcohol y se obra el milagro.

Según este fabricante, España es el país europeo que más cerveza sin alcohol consume: a los españoles nos gusta la cerveza, en todas sus variedades. Cerca del 15% del consumo de cerveza de los españoles corresponde a esta variedad, lo que sitúa nuestro país a la cabeza de la Unión Europea. Para que luego digan que no apostamos por el consumo responsable.

En casa hemos hecho nuestros pinitos sirviendo la cerveza como mejor hemos podido o sabido y echando de menos esa caña de cerveza bien tirada por un profesional (nunca podremos competir con su experiencia, su técnica, ni con los grifos y dispensadores especialmente diseñados para la hostelería). Por eso, para que esto no nos vuelva a pasar, hemos elaborado esta pequeña guía para que, al menos, podamos disfrutarla al máximo. Y es que, incluso la mejor de estas bebidas espumosas puede verse en cierta medida ‘arruinada’ si no sabemos cómo servirla.

Sigue estos tips prácticos y conseguirás una copa de cerveza 'diez’. Pero, ¿por qué no beberla directamente de la botella? Si te has preguntado esto, debes saber que siempre es preferible hacerlo en una copa, vaso o jarra. Este gesto permite la liberación del gas carbónico y la formación de espuma, elementos imprescindibles para disfrutar de esta bebida. Pero vamos a ello, abre la nevera, coge una cerveza bien fría y sigue nuestros pasos:

EL ‘PERFECT SERVE’

1. La preparación:
El primer paso es tener a punto la copa en la que sirvamos la cerveza. Ésta debe estar fría, pero no helada. El hielo descarbonata la cerveza, perjudica a la espuma y atenúa en exceso la temperatura de consumo. Debemos siempre refrescar el interior de la copa con agua fría justo antes de servir la cerveza.

2. La inclinación:
Escurrimos la copa y la inclinamos 45 grados acercando la botella al borde (sin que se toquen). Dejamos que la cerveza se deslice suavemente por la pared interior de la copa con un caudal lento y más o menos constante.

3. La precisión:
Cuando hayamos llenado la copa en sus tres cuartas partes la colocamos en posición vertical.

4. La coronación:
Jugamos con la altura entre la botella y la copa, vaciando la totalidad del contenido. En este caso dejamos que la cerveza golpee sobre el líquido existente en la copa. Vemos cómo se va generando una corona de espuma (conocida como 'giste').

5. La presentación:
Apoyamos la copa sobre un posavasos o un elemento similar (para evitar que las gotas de condensación manchen la superficie de la mesa) y… ¡a disfrutar!

CÓMO SABER SI LO HEMOS HECHO BIEN

El resultado final debe presentar una cerveza con burbujeo y con una corona de espuma de al menos dos o tres centímetros.

La cerveza debe dejar marcas o aros de espuma adheridos a las paredes del recipiente por cada sorbo que demos (el conocido como 'encaje de Bruselas').

Hay otras maneras de servir la cerveza, dependiendo del estilo y variedad que vayamos a beber o de las recomendaciones del fabricante (es importante tener esto en cuenta), pero de manera general será difícil que te equivoques si sigues estos consejos básicos que hemos detallado.

Un último consejo: recuerda que si vas a acompañar tu cerveza con comida, hay algunos bocados con los que combina mejor que con otros (aquí algunas recomendaciones que te pueden ser útiles).