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La eterna duda en la cocina: recipientes de plástico ¿sí o no?

¿Todo tipo de plástico puede contener alimentos? ¿Se pueden congelar nuestros táperes? ¿Y calentar? La respuesta puede variar y te contamos por qué.

by Blanca García-Orea, dietista y nutricionista

A la hora de saber si lo que tenemos delante es un recipiente de plástico apto o no para conservar nuestra comida, lo primero que deberíamos observar es si el envase ha sido fabricado para uso alimentario. El símbolo internacional que nos lo desvela es la copa y el tenedor que muchas veces vemos dibujado y que indica que los materiales que lo componen se han concebido especialmente para entrar en contacto con productos alimentarios.

El segundo elemento a tener en cuenta son los símbolos con las indicaciones de uso por parte del fabricante, como si es apto para el microondas, la temperatura máxima y mínima a la que se puede exponer el envase o si podemos meterlo en el lavavajillas. La mayoría de las veces, el incumplimiento de estas indicaciones es el punto de partida para que las partículas tóxicas de los plásticos migren a nuestros alimentos.

BISFENOL A, CONTAMINANTE HORMONAL

Así, uno de los mayores peligros que entrañan los plásticos viene determinado por un agente tóxico que se utiliza para modificar las características de los materiales: el controvertido bisfenol A (BPA). Desde hace muchos años, se mantiene como uno de los principales debates entre científicos y autoridades europeas, quienes no lo llegan a prohibir en su totalidad, pero sí que van rebajando los niveles máximos de exposición a este contaminante. En 2011, la normativa europea marcaba un máximo de 0,6 mg por kg de alimento que, con la revisión de 2018, ha pasado a ser de 0,05 mg. La reducción es muy significativa, aunque aún no hemos llegado al nivel de Francia, donde hace algunos años, está completamente prohibido en todos aquellos productos que se encuentren en contacto con los alimentos.

El BPA, también conocido como disruptor endocrino, es una sustancia sintética que altera el funcionamiento del sistema hormonal y se asocia a enfermedades como el cáncer, diabetes, infertilidad, obesidad, autismo y algunas enfermedades cardiovasculares.

La elección de plásticos libres de bisfenol tampoco está exenta de polémica, ya que algunos estudios demuestran que no se libran de la condición de disruptores endocrinos o no se tienen los suficientes datos que inspiren total seguridad.

ELIGE BIEN Y EXTREMA LAS PRECAUCIONES

A la hora de elegir un recipiente de plástico, aunque en los códigos de identificación de resinas podemos encontrarnos con el 2 (HDPE), el 4 (LDPE) o el 5 (PP) como los más seguros, lo mejor es evitarlos en nuestra cocina o, en su caso, extremar la precaución.

  • No calentar comida dentro del táper de plástico.
  • No dejar botellas de plástico al sol.
  • Mantener el líquido en la botella el menor tiempo posible, una vez abierta.
  • No lavar estos recipientes en el lavavajillas.