El comprado te puede sacar de un apuro, pero cuando veas lo fácil y rica que es la receta casera, ya no tendrás dudas. Y se convertirá en una de tus guarniciones estrella. Aprende, paso a paso, a preparar un delicioso puré de patata y cómo aplicarlo a otras elaboraciones

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El puré de patata es el acompañamiento perfecto de muchas recetas. Resulta increíble cómo solamente con patatas, agua, sal, leche y aceite o mantequilla podemos hacer una de las guarniciones más increíbles. Podemos enriquecerlo con otros elementos y, además de para acompañar, puede ser la base de multitud de platos. Pero no adelantemos acontecimientos, sigue leyendo y no recurras más -salvo casos imprescindibles- a esos copos de patata deshidratada que se mezclan con agua -o leche en el mejor de los casos-.

Qué se necesita para hacer un delicioso puré de patata casero

Cuando vayas a elegir la patata, opta por variedades harinosas, con poca agua, poca azúcar y rica en almidón. Las mejores son Kennebec, Monalisa, Baraka o Spunta. Y ya si nos ponemos exquisitos, elige unas que no sean ni muy viejas ni muy nuevas. Se recomienda cocer este tubérculo con la piel para que absorba menos agua, pierda poco almidón y nos ayude a lograr la textura perfecta.

Del agua poco podemos decir, eso sí, ten la precaución de que cubra bien las patatas para que no se evapore durante la cocción y échale la sal al principio -no demasiada por si luego tenemos que rectificar-. Una vez que hierva, incorpora nuestras protagonistas -bien lavadas previamente- y deja que cuezan durante 20-30 minutos.

Hay otra opción que es asarlas en lugar de cocerlas. Para ello, envuelve las patatas en papel de aluminio y hornéalas, a 150ºC, durante media hora. El resto del proceso es igual que si las cueces.

Las proporciones perfectas, para 4 personas, son: 1 kilo de patatas, 2 litros de agua, 100 gramos de mantequilla o aceite, 100 mililitros de leche y sal al gusto.

¿Cómo manipular las patatas una vez cocidas?

Escurre (o saca del horno) y deja que se enfríen un poco para pelarlas, trocearlas y rallarlas sobre una bandeja o un bol. Puedes hacerlo aplastándolas con un tenedor o, aún mejor para que te quede más fino, usar un prensa patatas o un pasapurés. No lo hagas con batidora ni trituradora porque maltratan el almidón que será vital para que nos quede una textura cremosa al final.

En este punto, es cuando has de incorporar la mantequilla -cuando las patatas aún están tibias- a temperatura ambiente para conseguir aportar la cremosidad necesaria. Si prefieres sustituirla por un buen aceite de oliva virgen extra, es igual de válido. En cualquier caso, mezcla bien.

¿Qué líquido usar y cómo aromatizar el puré de patata?

Ahora puedes aromatizar las patatas con diferentes elementos: alguna verdura, salsa de tomate, ajo y/o cebolla, hierbas aromáticas, especias... O dejarlo al natural, como en la versión más clásica.

Pon un poco de agua, leche o caldo a calentar en una olla y ve añadiendo, poco a poco y cuando lo tengas bien caliente, a las patatas cocidas con la grasa elegida. La leche te aportará más cremosidad, y hasta podrías agregar un chorrito de nata para conseguir este objetivo.

Has de hacerlo por pasos: incorpora líquido y mezcla en varias veces y, en función de la densidad que busques para tu puré, incorpora más o menos cantidad. Este es el momento de comprobar el punto de sal y darle, si quieres, un toque de pimienta recién molida. Pon nuevamente a fuego suave y cuando tengas la textura deseada, retíralo ¡y ya tiene listo un delicioso puré de patata casero! Lo suyo es comerlo recién hecho, para que no se apelmace, aunque si lo vas a dejar hecho, un truco para regenerarlo es calentarlo al baño maría o añadirle, a fuego lento, un pelín más de leche sin dejar de remover.

Recetas con puré de patata

Es una de las guarniciones por excelencia, eso ya te lo hemos dicho, pero este puré de patatas, con algunas particularidades y en función de una textura más o menos densa, puede ser la base de otras preparaciones como croquetas, pasteles gratinados, patatas revolconas o unas patatas Dauphine. Acaba de leer hasta el final para conocer cómo elaborar 5 de esas recetas.

Paso a paso: puré de patata clásico

Si tienes menos tiempo y no quieres complicarte mucho la vida, aquí tienes la versión más simplificada de esta elaboración.

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Paso a paso: patatas Dauphine

Preparamos una mezcla de puré de patata y pasta choux -sí, la típica de los bocaditos de nata-, para hacer unas bolitas y freírlas.

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Paso a paso: pastel gratinado de patata y carne picada de pollo

El puré de patata es ideal para gratinar al horno junto a otros ingredientes con una una buena capa de queso rallado.

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Paso a paso: croquetas de puré de patata a las finas hierbas

Si le damos la consistencia adecuada, también podemos aromatizar nuestro puré, darle forma de croquetas ¡y a freír!

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Paso a paso: patatas revolconas con beicon

La patata cocida y machacada y luego condimentada con pimentón es la base de esta receta, que acompañamos con tiras de beicon.

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