Penélope Cruz

El truco de moda que Penélope Cruz aprendió de Meghan Markle y doña Letizia

La actriz ha lucido en Cannes un vestido que sigue una de las tendencias más favorecedoras que han lucido ambas 'royals' en los últimos meses

by si Paula Callejo

En el primer fin de semana del Festival de Cannes, la ciudad francesa se ha llenado de glamour gracias a numerosas celebrities que han paseado por la alfombra roja con sus estilismos más impactantes. Entre todas estas estrellas, ha destacado una con acento español: Penélope Cruz. La actriz ha viajado a la Costa Azul para presentar su último trabajo, Dolor y Gloria, de la mano de dos grandes amigos, el actor Antonio Banderas y el director Pedro Almodóvar. Después de iniciar su maratón de estilo con 3 lookazos en apenas 12 horas, la madrileña se enfundó en un vestido de princesa firmado por Chanel para su primera noche en la red carpet. Esta mañana, ha acudido a un nuevo acto promocional derrochando estilo y demostrando el truco que ha aprendido de Meghan Markle y la reina Letizia.

La ganadora del Oscar ha vuelto a apostar por la maison francesa para su último look, en el que ha dejado claro que las lentejuelas también son válidas para el día al escoger un diseño de escote bañera y manga corta entallado a la cintura confeccionado en un tejido pata de gallo decorado con estas pequeñas aplicaciones metalizadas. Esta creación cuenta con una falda asimétrica rematada por dos arquitéctonicos volantes en forma de cascada, un ornamento que, además de resultar vistoso, ayuda a estilizar la silueta y realza la figura femenina. Ha completado con sandalias negras de tacón alto y pequeñas joyas en clave minimalista.

El patrón del modelo que ha lucido la actriz recuerda inevitablemente al de dos de las royals más estilosas del panorama internacional: Meghan Markle y doña Letizia. La mujer de Felipe VI estrenó en noviembre un vestido de Pedro del Hierro que también se entallaba a la cintura y contaba con falda midi asimétrica rematada por el mismo tipo de adornos, solo que en lugar de agregar dos volantes verticales como el de Penélope, únicamente contaba con uno que caía de la cintura a la rodilla. La Reina aportó además su sello personal al apostar por el estampado de cuadros y completar el conjunto con bolso de mano y tacones en tonos rojizos.

Sin embargo, si pensamos en los orígenes de esta tendencia en los vestidores reales es inevitable citar a Meghan Markle y los dos potentes estilismos que contaban con este sofisticado y favorecedor pliegue. El primero, de Roland Mouret y en tono azul real, fue especialmente significativo, puesto que se trató del último vestido que lució como mujer soltera el pasado mayo. Dos meses después de pasar por el altar para darle el "sí, quiero" al príncipe Harry, la ya duquesa de Sussex repitió esa aplaudida fórmula y se decantó por un modelo en color topo, también del diseñador francés, que añadía su adorado escote barco, ya incluso denominado 'escote Meghan', que curiosamente hoy luce Penélope.