materialismo-sermadre

Sigue estos consejos y evitarás convertir a tus hijos en unos consumistas

Hemos hablado con la Dra. Mónica Casabayó, experta en conductas del consumidor, para que nos explique las consecuencias del materialismo y nos ayude a evitar el consumismo de Navidad

by hola.com

Llegan las navidades y nos vemos envueltos en regalos y más regalos. Los que uno nos pide, los que están en la lista del otro y los que compramos por sorpresa. Parece que cuántos más objetos reciban nuestros hijos más felices serán, pero lo cierto es que, en estas fechas, el consumo desmedido se vuelve un problema más grave del que pensamos, no solo para los bolsillos sino también para la educación y los valores de nuestros hijos. Y es que, según la Dra. Mónica Casabayó, profesora titular del Departamento de Marketing de ESADE e investigadora de conductas del consumidor (especialmente de niños y jóvenes), el materialismo en niños y niñas ha crecido considerablemente en los últimos años y, ahora, su felicidad está condicionada por la posesión de un objeto concreto.

Según la especialista, ser materialista quiere decir, por definición, querer poseer cosas y, por tanto, juzgar a las personas en función de lo que tienen en lugar de por cómo son. Esto es algo que afecta seriamente a los más pequeños y que puede llevarles a sufrir frustración por no tener lo que desean, envidia hacia otros niños, baja autoestima y también se han visto casos (especialmente en edades más adultas) de depresión e infelicidad al no poseer una serie de objetos que los demás sí tienen.

-Lee: ¿Cuántos juguetes hay que regalar a los niños en Navidad?

¿Cuáles son los factores que más influyen?

La Dra. Casabayó lleva más de 6 años analizando, junto con el profesor Juan Francisco Dávila, los aspectos que repercuten en el exceso de consumo y ambos han podido observar que son tres los grandes factores. Por un lado, los internos (que son la edad, la autoestima y el género), los pseudointernos (aquí entra el tipo de familia, el grado de religiosidad de la misma, el tipo de escuela) y, por último, los externos (los compañeros, la actitud ante la televisión, internet o las celebrities). De estos tres factores, los investigadores señalan que lo que más les afecta a los niños de 8 a 10 años es el tiempo que pasan viendo televisión. Esta tiene un impacto muy fuerte en ellos y les incita a ser más materialistas, sobre todo, por la sobrecarga de publicidad. En los jóvenes, como tienen más acceso a las redes sociales, lo que influye es la comparativa social y la tendencia a dejarse influenciar por sus compañeros.

Además, teniendo en cuenta que la mayoría de los padres se pasan el día trabajando fuera de casa, surge una especie de remordimiento, muchas veces inconsciente, que lleva a los padres a pensar que, al menos, pueden compensarles comprándoles todo lo que quieran. En su estudio han visto que las familias en las que los padres trabajan mucho y que quizá tuvieron una infancia más dura (sin tantos lujos), tienden a regalar más cosas porque no quieren que a sus hijos les falte de nada y, además, así justifican el no poder pasar tiempo con ellos. 

5 consejos para no caer en el consumo desmedido

La mayoría de padres son conscientes de que hay que poner límites y que es necesario educar a los niños en la compra y el uso responsable de los juguetes, pero ¿cómo podemos llevarlo a cabo? No se trata de no regalar, sino de hacerlo de una manera más consciente, sostenible y responsable. Mónica Casabayó asegura que podemos empezar “no dejándonos llevar por la mayoría, decidiendo nuestra postura, dialogando con nuestros hijos y actuando consecuentemente”. Pero también ofrece una serie de tips que se pueden llevar a cabo para evitar el exceso de regalos ahora que se aproximan los Reyes Magos:

-Lee: 15 altermativas sostenibles para regalar esta navidad

  • La compra colaborativa. Teniendo en cuenta que los precios de los regalos están incrementando, hay familias que se juntan para regalar y pagar los artículos entre todos. Esta agrupación no solo puede ser una opción más económica, sino también una buena excusa para juntarse e ir de compras. 

 

  • Ser sostenible.  Para alejarse de la locura consumista que nos invade en esta época del año, podemos optar por adquirir productos que sean respetuosos con el medioambiente. Una alternativa son los juguetes de segunda mano o los que están hechos a partir del reciclaje.

 

  • Volver a la austeridad. Cuando ya hemos hecho todas las comprar y Papá Noel ha traído demasiados regalos, una opción solidaria a la par de responsable, puede ser donar uno de esos regalos a alguna ONG. Por otro lado, también podemos guardar alguno de los objetos comprados y entregárselo a los niños en otra ocasión especial.

 

  • Regala experiencias. En lugar de buscar y comprar regalos materiales, puedes sorprender a tu hijo invitándole a pasar el día en algún lugar, viajando o participando en alguna actividad. Así todos podreis disfrutar de un agradable jornada en familia. 

 

-Lee: ¿Qué juguetes podemos regalar a los niños según su edad?

Según los expertos, los más pequeños de la casa reciben en Navidad muchos más regalos de los que necesitan y, además, no los valoran lo suficiente. Por eso, Mónica Casabayó ha colaboradora con la nueva campaña de Audi España, “Una carta más corta”, para abordar una de las grandes temáticas sociales del momento que afecta a millones de familias y nos invita a reflexionar sobre los nuevos hábitos y formas diferentes de regalar que ya se están implantando en la sociedad.

Una alternativa muy sencilla y eficaz es “la regla de los 4 regalos”. Este método anima a niñas y niños a escoger tan solo cuatro cosas que quieran recibir durante estas fechas. Tal y como nos cuenta Mónica Casabayó, la norma sugiere que elijan: algo que realmente les haga mucha ilusión (una bici, un videojuego…), algo que les haga pensar (un libro), algo que realmente necesiten (una mochila para el cole, por ejemplo) y algo que les sea útil (unos zapatos, un anorak…). Así aprenden a valorar aquello que reciben, entenderán que no lo necesitamos todo para ser felices y todos comprendemos que es más importante la calidad antes que la cantidad.

-Lee: ¿Qué hacer con los niños estas navidades? ¡Apunta estos planes!