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Las claves del método de alimentación infantil complementaria más revolucionario

Se conoce con las siglas BLW (Baby Led Weaning) y consiste en sustituir los purés y papillas por alimentos enteros o en pequeños trozos que el bebé es capaz de agarrar y llevarse a la boca.

by si Gtresonline

La alimentación juega un papel fundamental en el desarrollo de los más pequeños y es una de las cuestiones que más preocupan a las madres. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños los nutrientes que necesitan para un crecimiento saludable. Después de los seis primeros meses de la lactancia materna exclusiva, organismos como la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) aseguran que esta forma de alimentación no satisface las necesidades nutricionales de los bebés, por lo que es necesario introducir aportes de otros alimentos. En este sentido, un método está calando hondo entre los padres en los últimos años: el Baby Led Weaning (BLW), un sistema al que ya se han sumado muchas familias en Estados Unidos y que empieza a sonar con fuerza en Europa.

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¿Qué es el Baby Led Weaning (BLW)?

El Baby Led Weaning es una técnica creada por la nutricionista Gill Rapley, quien plasma sus ideas en el libro Helping Your Baby to Love Good Food. Se basa en sustituir los purés y papillas administrados con cuchara por los padres por alimentos enteros o en pequeños trozos que el pequeño es capaz de agarrar y llevarse a la boca. Es decir, se trata de una alimentación complementaria guiada por el propio bebé, que se sienta a la mesa con el resto de la familia y adquiere un rol más activo, decidiendo qué alimentos y a qué ritmo los ingerirá.

Según la AEPap, los pediatras consideran que el Baby Led Weaning podría contribuir a la prevención de la obesidad infantil y recomiendan que a los bebés se les ofrezca los alimentos que come el resto de la familia, siempre que estos sean saludables. Basta con separar su ración de comida antes de salar o añadir ingredientes que no debe tomar. El bebé come a su ritmo, según sus habilidades, autorregula la cantidad según su apetito y preferencias y no come más alimentos de los que necesita.

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¿Cuándo se puede empezar y qué alimentos puede tomar?

Esta técnica no debe introducirse hasta los seis meses, aunque no se trata de una cuestión de edad. Hay que esperar a que el bebé tenga las habilidades necesarias para esta transición. Los padres sabrán si el pequeño está preparado si puede mantenerse sentado, muestra interés por la comida de los demás y es capaz de coger trozos de alimento del tamaño de un dedo y llevárselos a la boca por sí mismo.

En cuanto a los alimentos, el inicio debe ser suave con el fin de que el bebé pueda aplastarlo entre la lengua y el techo de la boca antes de tragarlo. Tienen que ser productos blanditos que pueda que quepan en su mano, como verduras al vapor o asadas cortadas, frutas crudas en forma de 'palitos' o carne y pescado cortado en tiras. Hay que evitar los alimentos duros y pequeños como los frutos secos, las aceitunas o los caramelos, que pueden provocar atragantamientos. Eso sí, aunque es una alimentación complementaria dirigida por el bebé, es necesario controlar mínimamente sus movimientos y asegurarse de que siempre esté acompañado en el momento de llevarse algo a la boca.

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