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Ejercicios para recuperar la figura después del parto

El embarazo y el parto son momentos muy exigentes para el organismo de una mujer. La recuperación puede ser más sencilla y rápida si se hacen estos ejercicios

by Nuria Safont

Cualquier mujer que ha estado embarazada sabe que, tras el parto, el cuerpo cambia. Y que cuesta esfuerzo recuperar la figura. Sin embargo, con dieta y ejercicios posparto se puede conseguir. Siguiendo estas recomendaciones, unas madres volverán a su cuerpo original en tiempo récord, como, por ejemplo, la duquesa de Cambridge. A otras, sin embargo, les cuesta más. Te explicamos qué ejercicios son los más recomendables para recuperar tu figura tras el parto y por qué no debes preocuparte si tardas más en hacerlo. 

¿Por qué no pierdo la tripa?

Tras el parto, el útero, los músculos de la zona abdominal y el peso corporal tienen que volver a su estado original. Según los expertos, se suele tardar alrededor de seis meses. Si se va a dar el pecho, se puede demorar algo más, puesto que el organismo almacena grasa en la parte más alta del vientre para asegurar la lactancia, lo que te hará sentir con más volumen. De ahí que se recomiende, cuando la mujer se encuentre bien y haya sanado la cicatrización, tanto si se trata de episiotomía, como si el parto ha sido por cesárea, empezar a realizar una actividad física adecuada a su momento vital. Por otro lado, en el embarazo y el parto la espalda también se resiente, razón de más para que practiques una actividad que pueda evitar el dolor.  

Ejercicios postparto para recuperar el tono muscular 

Según el doctor Luis Cabero, director del servicio de obstetricia y ginecología del hospital Quirón de Barcelona, en el puerperio el ejercicio físico es muy importante, ya que ayuda a recuperar el tono muscular y, además, mejorará el humor, desarrollará la resistencia física y ayudará a la mujer en este periodo tan exigente. Asimismo, recuerda la coordinadora de matronas, Pilar Soteras Guash, en el libro ‘La gran aventura del embarazo’ (ed. Planeta), antes de realizar el ejercicio es importante consultar con la matrona, sobre todo, si el parto ha sido por cesárea y, ante cualquier sangrado, malestar o dolor, parar la actividad.  

Camina: es un ejercicio muy sencillo y que requiere poco esfuerzo, por lo que si acabas de tener un bebé, estas es la rutina perfecta para, poco a poco, perder peso y bajar tripa. Puedes empezar con caminatas cortas. Durante ellas, presta atención a tu suelo pélvico, recuerdan los expertos de Intimina, puesto que se resiente por el peso del bebé. Ejercitar tu suelo pélvico evitará problemas de incontinencia en el futuro.

Fortalece tu abdomen: es recomendable realizar sencillos ejercicios para fortalecer los abdominales inferiores y la parte inferior de la espalda. La manera más fácil para realizarlos es situarse sobre una colchoneta boca arriba con las rodillas dobladas y los pies sobre el suelo. En esta posición, la parte inferior de tu espalda se elevará levemente del suelo de manera natural. Comienza el ejercicio contrayendo el suelo pélvico y apretando los abdominales inferiores a la vez que flexionas o elevas la pelvis ligeramente. De este modo, la parte inferior de la espalda quedará recta contra el suelo, pero sin que se levanten los glúteos. Cuenta hasta 10, luego relaja los músculos y vuelve a la postura inicial. Empieza con 5 repeticiones e intenta llegar hasta 20. Es muy importante controlar la respiración a lo largo del ejercicio.

Hipopresivos: son técnicas posturales basadas en la conservación de una determinada postura durante cierto tiempo. Están especialmente indicados en el postparto para recuperar completamente la musculatura, prevenir o mejorar el descenso del útero, vejiga y/o recto, aliviar problemas de incontinencia de orina, heces o gases. La ventaja de esta técnica frente a los clásicos ejercicios abdominales es que no provoca un descenso de la musculatura pélvica y de los órganos abdominales. 

Ejercita tu suelo pélvico: como decíamos, ejercitar la zona pélvica es importante para evitar problemas en el futuro. Esto es debido a que esta se estira para adaptarse al bebé, y es de hecho, la que ayuda a empujarlo durante el parto. El suelo se resiente por ello, y es probable que muchas mujeres, tras dar a luz, tengan problemas de incontinencia. Desde Intimina recomiendan practicar ejercicios de Kegel para una pronta recuperación. Esta rutina consiste en contraer los músculos del suelo pélvico hacia arriba y hacia adentro durante unos segundos para fortalecer y tonificar la musculatura pélvica. De este modo, se conseguirá aumentar el riesgo sanguíneo del perineo y la vagina, ayudando a reducir la inflamación de la zona y posibles hematomas.

Yoga y pilates: elige un centro especializado en ejercicios postparto o asegúrate de que tu instructor está familiarizado con las posturas que se aconsejan en el postparto y aquellas que se contraindican.

¿Cuándo recurrir a la cirugía?

A pesar de que es mejor tener paciencia y tratar de recuperar la figura mediante el ejercicio y llevando una dieta sana y equilibrada, algunas mujeres sienten la necesidad de acelerar la recuperación. Si se va a optar por la cirugía, como una abdominoplastia, es aconsejable dejar pasar un año, así como para intervenir los pechos caídos tras la lactancia.

No obstante, no hay que olvidar que hay tratamientos menos invasivos, como por ejemplo, la radiofrecuencia, que elimina la flacidez, o el lipoláser, que combate la grasa abdominal (aunque esta requiere anestesia). También se puede recurrir a la mesoterapia, infiltraciones de principios activos para mejorar la circulación; las ondas de choque, que actúan sobre los tejidos o la carboxiterapia, que consiste en microinyecciones de gas carbónico contra la celulitis.